Escocismo de Bolivia

enero 23, 2016

BIOGRAFIA DEL REY SALOMÓN

A continuación les presento un resumen de la vida, logros, y reinado del rey Salomón hijo del rey David.  Según algunos libros que lo describen de forma extensa, y tienen relación con muchos pasajes del libro sagrado.

El Rey Salomón, fue el tercer y último monarca del reino unido de Israel, es decir, antes de la separación del territorio israelita en los reinos de Judá e Israel. Hijo del rey David, Salomón logró reinar sobre un extenso territorio durante casi cuatro décadas, entre los años 965 y 928 a.E.C.

Durante el reinado de Salomón se construyó el primer Templo de Jerusalén y a él se le atribuye la autoría de los textos bíblicos titulados Libro de Eclesiastés, Libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares.

En el Tanaj y la Biblia hebrea se lo conoce también como Jedidías.

En la Biblia se dice del rey Salomón que:

Heredó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Valle Torrencial en la frontera con Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia.

Tenía una gran riqueza y sabiduría.

Administró su reino a través de un sistema de 12 distritos.

Poseyó un gran harén, el cual incluía a la hija del faraón.

Honró a otros dioses en su vejez.

Consagró su reinado a grandes proyectos de construcción.

En el Corán, Salomón es considerado uno de los más importantes profetas. Los musulmanes se refieren generalmente a él con la variante árabe, Sulayman.

Salomón en la Biblia

Salomón escribe los Proverbios (Doré).

Salomón fue el segundo de los hijos que tuvieron el rey David y Betsabé. En la Biblia, el profeta Natán informa a David de que Dios ha ordenado la muerte a su primer hijo como castigo por el pecado del rey, quien había enviado a la muerte a Urías, marido de Betsabé, para casarse con su esposa (Samuel 12:14: Has hecho blasfemar a los enemigos de Dios, literalmente: ‘has despreciado los preceptos de Dios’). Tras una semana de oración y ayuno, David supo la noticia de la muerte de su hijo y consoló a Betsabé, quien inmediatamente quedó embarazada, esta vez de Salomón.

La historia de Salomón se narra en el Primer Libro de los Reyes, 1-11, y en el Segundo Libro de las Crónicas, 1-9. Sucedió a su padre, David, en el trono de Israel hacia el año 970 a. C. Su padre lo eligió como sucesor a instancias de Betsabé y Natán, aunque tenía hijos de más edad habidos con otras mujeres. Fue elevado al trono antes de la muerte de su padre, ya que su hermanastro Adonías se había proclamado rey.

Adonías fue más tarde ejecutado por orden de Salomón, y el sacerdote Abiatar, partidario suyo, fue depuesto de su cargo, en el que fue sustituido por Sadoc. También fue asesinado el general Joab sin respetar el derecho de asilo del templo. Del relato bíblico parece deducirse que a la ascensión de Salomón al poder tuvo lugar una purga en los cuadros dirigentes del reino, que fueron reemplazados por personas leales al nuevo rey.

Yahvé se apareció a Salomón… y le dijo: Pide lo que quisieres que yo te dé. Y Salomón dijo:… Da pues a tu siervo un corazón dócil para juzgar a tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo para poder gobernar….

Y respondió Dios: lo he hecho conforme a tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, cabe destacar que dicha sabiduría estaba basada en seguir los mandamientos y estatutos. Salomón amó a Yahvé, andando en los estatutos de su padre David, el tenía muy claro que La Ley de Yahvé… hace sabio al ingenuo.

Dios halló todos los caminos de la sabiduría, y la ha dado a Jacob, su siervo, a Israel, a quien ama, Así apareció en la tierra la sabiduría y ha vivido con los hombres.

También el apóstol Pablo habla de ella, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta,…la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor.

Esa “rectitud” y “justicia” que se difundía en la sociedad al aplicar la Ley de Dios lograba la prosperidad de su reino, alcanzando el mayor esplendor de la monarquía israelita. Mantuvo en general la paz con los reinos vecinos, y fue aliado del rey Hiram I de Tiro.

Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del arca de la Alianza, aunque destaca también la erección de un fabuloso palacio, la construcción de un terraplén que unía el templo con la ciudad de Jerusalén.

En sus construcciones participó un gran número de técnicos extranjeros, como albañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todos ellos destaca el arquitecto Hiram, y se importaron lujosos materiales procedentes de Fenicia.

Durante el transcurso de su reinado la monarquía hebrea tuvo su momento de mayor prosperidad y el esplendor de su nación llamó la atención de la reina de Saba. Se hablaba también del llamado Juicio de Salomón.

Gobernante y pueblo se regían bajo la Ley de Yahvé. (El pueblo entero lo obedecía). Finalmente… se había establecido el Reino de Dios en la tierra:

Y se sentó Salomón por rey en el trono de Yahvé en lugar de David su padre, y fue prosperado; y lo obedeció todo Israel.

Después de terminado el templo, en una oración que Salomón le hace a Yahvé le recuerda la promesa hecha a su padre David la cual fue. No te faltara varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal de que tus hijos guarden mi camino.  Dios les concedía tranquilidad en sus fronteras. El orden y la alegría primaban.

No obstante, para consolidar el poder político de Israel en la región, contrajo matrimonio con una de las hijas del faraón del Antiguo Egipto Siamón. Salomón se fue rodeando de todos los lujos y fue adquiriendo la grandeza externa de un monarca oriental. Esto hizo, sin embargo, que en la segunda mitad de su reinado cayera en la idolatría, inducido por sus numerosas esposas extranjeras. Contrariando la Ley, setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas, y esas mujeres le desviaron el corazón.

El territorio del reino de Israel  continuó unido hasta la muerte de Salomón en 928 a.E.C. La seguridad interna y el control de las vías de comunicación habían facilitado una amplia expansión del comercio hebreo. Se dice en la Biblia, que sus naves llegaron hasta Ofir, en algún lugar del Mar Rojo, donde cargaron 14.300 kg de oro. Tanto el rey como el pueblo se dedicaron a comerciar, fueron atrapados por el ansia de riquezas y cayeron en el materialismo. Aquí se dio el punto de inflexión hacia un modo de vida que posteriormente sería causa de reproches por parte de los profetas. Quienes indican que andan descarriados, todos se han pervertido. No hay quien practique el bien, no hay ni uno. En vez de administrar justicia, los propios hebreos, oprimían a los pobres, acechaban a las personas. Sus casas estaban llenas de fraudes, con esos fraudes se han engrandecido y se han hecho ricos.

En las transacciones, el rey demostraba que ya no era justo. Reavivó el tema de la esclavitud en los infieles. Permitió sacerdotes que en muchos casos eran indignos. Se cubrió de elementos de guerra (carrozas y caballos).

Aquél pecado de Salomón (priorizar la obtención de riquezas por sobre la Ley de Dios) fue la causa de que a su muerte se dividiera el reino de Israel. La división de Israel era inexorable, pero ocurriría en la generación de su hijo.

Pero aunque cometió este pecado (caer en la vanidad, la soberbia.), se arrepintió y luego escribió el Libro de Eclesiastés para aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona vanidad de vanidades, todo es vanidad y esto se refiere a su vida inicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de que las cosas de este mundo no son duraderas.

Lo sucedió su hijo Roboam, cuya madre era Naamá, ammonita. Pero pronto, la parte norte aparecería como ‘rebelde’ (10 de las 12 tribus de Israel, todas excepto Judá y Benjamín). Así quedaría dividido el reino.

Causas de la división del reino

Durante la primera mitad de su reinado, se regían bajo la Ley de Yahvé (y el pueblo entero lo obedecía). Pero en la segunda mitad de su reinado sus esposas extranjeras le desviaron el corazón.

Al poco tiempo abandonó la “rectitud” y la “justicia” que lo había caracterizado y todo el reino fue copiando la forma de vida de las naciones vecinas (priorizando las ganancias materiales, es decir, el materialismo.

Las construcciones emprendidas por él,  exigían enormes contribuciones en dinero y mano de obra, que la parte más próspera del pueblo también ya imbuido de codicia- no quería aportar. Los privilegios concedidos a Judá hicieron crecer el descontento entre las diez tribus del Norte (las más acaudaladas), donde Jeroboam se hizo eco de este descontento y se puso al frente del levantamiento que llevará más tarde a la separación de los reinos de Israel y de Judá.

En Las mil y una noches, varios cuentos árabes lo señalan como un poderoso rey, el cual poseía cualidades de hechicería que le permitieron consolidar un imperio y encarcelar a los numerosos demonios del desierto (ifrit). A los ifrit (genios), los encerró en vasijas de barro selladas con el nombre de Dios, por negarse estos a seguir los mandatos del Altísimo y someterse a los hombres.

Opinión personal y conclusiones

Podríamos decir que el Templo de Salomón está en la esencia misma de la Masonería, que actualiza permanentemente su contenido espiritual a través de sus ritos y símbolos, empezando por el de la propia Logia, que tiene en él su modelo o prototipo. Tomando en cuenta en sus mitos y leyendas ejemplares, que recogen los episodios más significativos de su historia sagrada, como es el caso del maestro Hiram, a quien nos referimos, en la actualidad como uno de los temas de alta importancia, y que tal vez pudieran servir de punto de partida para un más amplio desarrollo.

Aunque la Masonería actual procede de las diversas corrientes esotéricas de Occidente y de las adaptaciones de los antiguos rituales operativos que tuvieron lugar durante el siglo XVIII, sin embargo su origen real se remonta mucho más lejos en el tiempo, más allá incluso de los gremios y corporaciones de constructores medievales. Dicho origen, según consta en los propios documentos masónicos, hay que buscarlo en la construcción del Templo de Jerusalén, también llamado de Salomón, pues fue este rey sabio, autor de los Proverbios, la Sabiduría y el Cantar de los Cantares, quien mandó edificarlo (y probablemente el que diseñó los planos del mismo), cumpliendo así la voluntad de su padre, el rey David.

He cumplido,

Oscar Fabio B. C.

 

Bibliografía.

Dubnow Simón,  Manual de la Historia Judía, 1977, Sigal, Buenos Aires

Kochav Sarah, Grandes civilizaciones del pasado, 2005, Folio, Barcelona.

Sed Rajna Gabrielle, L’abecedaire du Judaïsme, 2000, Flammarion, París.

Wilkinson, Philip  Religiões, 2011,  Zahar, Río de Janeiro.

Wilkinson, Philip  Religions, 2008,

 

 

 

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