Escocismo de Bolivia

mayo 9, 2016

LA TORRE DE BABEL

          “Si los hombres son tan perversos teniendo religión, ¿cómo serían sin ella?”.
  Benjamín Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

“A veces pienso que Dios creando al hombre sobre estimó un poco su habilidad”.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

1.- Introducción.-

Como masones, debemos de una manera filosófica y sobre todo fraternal, estar preparados para que nuestros trabajos en presencia de nuestros II.·. HH.·., se vean enriquecidos con opiniones, muchas veces contrarias a lo que manifestamos. El resultado es que posibilitamos una nueva y más rica visión, que incorpora aspectos que posiblemente no han sido tomados en cuenta o nos eran totalmente desconocidos. No es una confrontación, sino el reconocimiento de que existe diversidad y por ello la esencia que debe ser reconocida en cada uno de los HH.·., a esto se le llama el Método Masónico

Otro aspecto que debemos tomar en cuenta, es el Espiritualismo Masónico que se expresa, en nuestro caso, en la Biblia como fuente de luz, de donde emanan la inteligencia, la voluntad y la sabiduría del ser humano en su relación con el mundo espiritual, sobrenatural, misterioso o divino, expresados en preceptos Morales y Filosóficos como aspiración de perfeccionamiento y no como revelación impuesta, no en vano acompaña nuestros trabajos en el ara de la Logia.

Vivimos y aceptamos estudiar, investigar y en su caso formular leyendas y mitos, porque la simbología y la alegoría, son parte de nuestra esencia y enseñanza para universalizar los conceptos, los principios, las virtudes del género humano, para mejorar como hombres, ser útiles a la sociedad, en fin para irradiar la luz del conocimiento y el comportamiento, bases de la cultura y por tanto, de la evolución humana.

Ruego su comprensión y tolerancia hacia mis palabras, no busco ofender a nadie, por el contrario, me suscribo a la visión que tengo de las cosas, sobre lo estudiado.

2.- La Torre de Babel.-

Ponernos a probar si es verdad la leyenda, o acertada la historia descubierta, en este caso, carece de importancia. Los hombres de hoy y en especial los masones, nos valemos de símbolos y alegorías para describir acontecimientos o justificar hechos históricos.

Lo que realmente importa es que el vínculo de comunión entre la divinidad y los hombres no se pierda, que se acreciente y que se haga de esto ejemplo de amor, tolerancia en un ambiente de libertad, igualdad y fraternidad.

Doy por sentado, que todos los II.·. HH.·. que me escuchan, conocen la leyenda, por lo que no me detendré en los detalles de la misma.

2.1.- Visión judía.-

Si la vemos desde un punto de vista judío, tendríamos que recurrir a la Biblia, libro máximo de la enseñanza en esa religión:

“(Génesis 11:2-4)  Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.  (3)  Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámoslos bien. Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla.  (4)  Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso, para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra”.

Esta lectura, nos demuestra la altivez de la que era capaz el hombre, creyendo tener el poder de crear cosas reservadas a la divinidad, de creer que se pueden hacer grandes obras, o concebir utopías sin entender los principios básicos de la progresividad dentro el conocimiento.

Pecado muy grave, por el cual los gobernantes pierden el poder que les da la hegemonía de su discurso, confundiendo principios, verdades y actuaciones en provecho propio. Las consecuencias son inmediatas, se crea el caos y la confusión, no solamente en el lenguaje sino también en los objetivos desbaratando cualquier vínculo de unidad, debilitando entonces la institucionalidad necesaria para gobernar y ser gobernados.

2.2.- Visión masónica.-

Es en el grado XXI del REAA, donde se menciona a la Torre de Babel como una lección donde se nos inculca que, sin importar el grado de conocimiento, posición o rango dentro de la Orden, si hacemos o cometemos errores consientes, no tenemos el derecho, ni el valor moral con ningún H.·. para sustentar dicho error, y lógicamente no nos deben extrañar sus consecuencias. El hombre, veleidoso, orgulloso e ignorante, ha hecho que esta comunicación en forma de palabra única ya no exista, que se haya perdido. Es decir que la tergiversamos y la usamos para hacer el mal. Esta alegoría usada frecuentemente en la enseñanza masónica es para mostrarnos como debemos procurar el camino de la verdad, mediante la práctica de las virtudes, para llegar a la verdadera luz.

En la visión esotérica de nuestra Orden, es verdaderamente interesante comprobar como originalmente, cuando la humanidad se encontraba en su naturaleza más noble, se dice que el hombre hablaba en función del Verbo Creador, por lo tanto, se expresaba en función a sonidos originales emitidos para la creación del mundo, o sea hablaba una sola lengua.

Estos sonidos originales, provenían de un poder energético vibratorio formado por miles de combinaciones durante la creación o más bien la evolución de lo existente.

A su vez, este poder energético vibratorio proviene de la exteriorización de la esencia de una Gran Conciencia Cósmica, en forma de una luz blanca que se disgregará en sonidos y colores.

Imagínense la importancia que tiene el hecho de que el hombre haya perdido temporalmente la expresión de los sonidos originales, de que haya perdido la palabra sagrada, en esa confusión es normal que se dedique a hacer lo que es incorrecto, injusto y con esto perjudique y/o destruya a sus semejantes. Esto no se puede permitir.

3.- El fenómeno de la Globalización.-

En el mundo de hoy, la leyenda de la Torre de Babel se repite. Con el fenómeno de la Globalización, pretendíamos que se hable en todos los aspectos un solo lenguaje pero no ha sido posible, pretendíamos construir un mundo mejor, un mundo unido y que actuase de una sola manera, pero los intereses y las visiones cortoplacistas hacen que los comportamientos humanos sean agresivamente localistas impidiendo de esta forma la generación de ideas comunes para intereses comunes.

A decir de Zygumnt Bauman, sociólogo, economista y politólogo polaco, en un análisis de la civilización actual, nos dice que “lo que pasa en el mundo de hoy, es que la crisis del sistema democrático se debe a la existencia de un colapso en la confianza, base fundamental en cualquier entendimiento humano, es decir se pierden los valores originales”.

La democracia, está en crisis, ha dejado de ser creíble puesto que el matrimonio entre poder y política en manos del Estado-nación se ha terminado. La gente ya no cree en la democracia, pues esta no está cumpliendo sus promesas (Un ejemplo de esto es el problema de la migración), donde existen problemas sociales, políticos y económicos que deben ser tratados de forma global, pero que los alcances y las decisiones de los gobiernos, son netamente encuadrados en intereses parroquiales.

Un punto importante de crisis, lo constituyen la disociación o el péndulo entre libertad y seguridad, “Son dos valores tremendamente difíciles de conciliar. Si tienes más seguridad, tienes que renunciar a cierta libertad, si quieres más libertad tienes que renunciar a seguridad…” dice Bauman.

Hasta el año 2008, vivíamos en una euforia consumista, todo era posible gracias a las facilidades de crédito y la laxitud de la legislación económica. La crisis de las “burbujas económicas”, especialmente la de los bienes raíces, la pagaron las clases medias, haciendo la vida de estas muy precaria, con la incertidumbre que esta difícil situación acarrea.

Hasta el 11 de septiembre del 2000, creíamos que teníamos garantizada la seguridad en nuestro modo de vida; nada más falso, los ataques de los grupos musulmanes más radicales, terminaron con esta garantía. Desde entonces, el mundo occidental (especialmente), no ha tenido tregua, sufriendo ataques terroristas de grupos de toda índole, a los cuales los gobiernos no han tenido mejor opción que responder con la misma moneda, creando más pobreza, con el consiguiente coste en garantías personales y concesiones de las libertades otrora garantizadas por el Estado.

Otra crisis de disociación, la constituye el péndulo entre Medio Ambiente y la calidad de vida. Día a día, a nombre del progreso, estamos envenenando el planeta, y por tanto lo estamos matando lentamente y con ello nuestra supervivencia no está garantizada. Por un lado, en los gobiernos existe laxitud en la toma de decisiones puesto que las consecuencias para los grandes intereses económicos los llevarían a colapsos inimaginables.

La calidad de vida, por otro lado, se hace precaria, afectando a la salud de todos los seres vivientes, ya no se puede garantizar una vida con niveles mínimos de salubridad y mejor esperanza de vida. Los organismos internacionales, hacen tímidos esfuerzos por concientizar a los países en este sentido, pero con escaso éxito.

“La cotidianidad en la cual nos encontramos inmersos en esta existencia consumista, al igual que la superficialidad con que enfrentamos la tragedia ambiental, nos mantiene encadenados de manera irremediable, esto es, merma ostensiblemente nuestra capacidad de ser libres”, nos decía en su reciente conferencia “Escocismo y Medio Ambiente” el I.·. y P.·. H.·. Jorge E. Inofuentes P. 33º, dictada en el Convento del Escocismo de Bolivia – 2016 (02.04.2016 Campamento de Cochabamba).

4.- Conclusiones.-

La humanidad está en crisis, el hombre se cree tan poderoso e impune, que puede crear y resolver problemas por sí mismo, sin pensar en las consecuencias que esto trae consigo. Es en este momento cuando decimos que el hombre ha perdido ese sonido original, al que hacíamos mención, ha perdido la espiritualidad en aras a tener un mundo totalmente materialista, totalmente mediatista y depredador. Donde la virtud, se vuelve vicio; donde la moral se hace amoral, donde los principios no tienen validez y la contracultura es adorada.

El hombre se ha sometido a un sistema económico que se opone a todo humanismo, que favorece solo a la producción y al consumo de bienes materiales la mayoría de las veces insulsos, sin importar la salud del planeta y por tanto la suya propia.

La humanidad carece hoy de plena libertad, de seguridad y de confianza en el futuro. Las guerras y las catástrofes son de todos los días, por tanto, ya no hay confianza en tener una vida más llevadera, sencilla, que nos permita trabajar y desarrollarnos como hombres en un ambiente de paz y concordia. Se trabaja para subsistir, debiéndolo todo. Y no por el orgullo de colaborar al bien común, al bienestar general.

Las religiones, en general, cegadas en dogmas, no tienen soluciones de fondo, se ocupan de llenarnos de fantasías y muchas veces se ocupan de darnos y prometernos esperanza en un mejor futuro, en milagros. Entonces, el esfuerzo y el desarrollo del hombre es muy pobre, muy débil y por tanto, carece de carácter. Las religiones se están desmembrando en la búsqueda de respuestas y aunque parezca una contradicción, se olvidan de DIOS.

La masonería no puede estar al margen de estas crisis, su membresía (en su gran mayoría), es producto de lo que sucede en el mundo que la rodea. La base de la enseñanza masónica es el humanismo, que se ha rendido en cierta forma a la cultura profana imperante, se ha masificado; la enseñanza y los ideales se han laxado, existe un afán de figuración desenfrenado, donde lo más importante es el grado alcanzado muchas veces con poco mérito, por el simple hecho de pagar sus cuotas y asistir con cierta regularidad. Hemos priorizado la parrillada y la fiesta sobre el sano debate y el profundo estudio de las cosas, somos más materia que espíritu. La Orden se ha dividido merced a intereses mezquinos o a incomprensiones emanadas de un falso orgullo y ha creado una absurda competencia que la está minando. Y, por último, la palabra tiene un valor relativo, dependiendo de quién, cómo y cuándo la usa.

Estamos II.·. HH.·., y a todo nivel, en un interregno similar al que se encontraban los habitantes de Babilonia cuando decidieron construir un edificio (La Torre de Babel), que les comunicara con el cielo, con la morada de DIOS, confundidos por nuestra propia vanidad y deseo de poder. Hemos perdido el lenguaje original y el que tenemos lo estamos usando para hacer el mal, para destruir. Esto no se puede permitir.

5.- Que se propone.-

Lo primero que debo hacer, es analizar el ámbito en el cual me desarrollo; siendo Iniciado en esta Orden, ya tengo cierta ventaja, atacaré el problema desde el punto de partida de la masonería, para después influir en el mundo exterior, al que llamamos profano.

Así como los males de la democracia, se combaten con más democracia, los males de la masonería debemos combatirlos con más masonería. ¡Si, II!·. HH.·….!, volver a lo básico; si bien en el plano material, la humanidad ha dado un salto tecnológico gigante, en el plano espiritual y de realización personal estamos atascados. ¡Nuestro referente deben ser hombres del pasado, ¡si…!, como lo oyen, del pasado…, Lao Tse, Mahoma, Jesús, Buda, Da Vinci, HOMBRES con una veneración por el conocimiento y los secretos ancestrales, con inmenso amor por toda la creación, seguirán dándonos luz, mostrándonos las raíces, viviendo en una gran paz interior.

No pretendemos crear un hombre nuevo, eso sería muy pretencioso, una utopía en este momento, entonces lo primero que debemos hacer, es quitarnos las vendas de la ignorancia y la ambición, volver a nuestra esencia, reaprendamos a vivir juntos con nuestras diferencias.

El camino está trazado, solo debemos encontrar la huella, seguir el progreso responsablemente sin renunciar a la originalidad que tienen nuestras convicciones.

Comunicarnos mejor, con más entereza, con claridad y franqueza, sin pretensiones ocultas de ninguna índole, solo con el afán de servir a la humanidad.

A estas alturas creo que con vuestro conocimiento y el que medianamente he adquirido, ya conocemos nuestro Templo Interno, ya sabemos en conciencia quienes somos y de lo que somos capaces, no somos eternos aprendices, si somos eternos constructores.

A esta labor debemos dedicarnos, a reconstruir los cimientos de la masonería, darle mayor dinamismo, comunicarla mejor, guiarla mejor. Hacer un examen conciencial y reparar las debilidades que se tengan con el mayor desprendimiento, pero con la mayor dedicación y seriedad. Conservando y venerando los arcanos que nos son revelados día a día.

Algo ya se está haciendo, creo que ocasiones como la realización del Convento del Escocismo de Bolivia 2016, dan lugar a ese reencuentro masónico con nuestras bases ideológicas, con nuestros principios,

Gracias II.·. HH.·. por vuestra paciencia y tolerancia al escucharme esta noche,

Campamento de Cochabamba, 5 de Mayo de 2016 e.·. v.·.

Pedro J. Rivera E.
Príncipe del Tabernáculo

B I B L I O G R A F I A.

  • BAUMAN, Zygmunt. Clinic on Line. Diario El País. 2016 (España)
  • COOGAN, Michael. World Religions. Ed. Blume. 1998 (Gran Bretaña).
  • RITUAL XXIV, Liturgia del grado XXIV Príncipe del Tabernáculo. Ed. Del Supremo Consejo del Grado XXXIII. 2007 (Bolivia).
  • FRAU ABRINES, Lorenzo y ARUS ARDERIU, Rosendo. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Ed. Kier. (Argentina).
  • SAVATER, Fernando. Voltaire contra los fanáticos. Ed. Ariel. 2015. (Argentina).
  • GUISAN, Esperanza. Ética sin religión. Ed. Alianza Editorial. 2009. (España).
  • VILLA, Jose Maria. La Torre de Babel. Cadena Fraternal J. Schlosser. (Israel).
  • ·. LOG.·. CENTAURO 9-96. La Biblia, su historia y la razón de su uso en Logia. Centauro 9-96.wordpress.com.

 

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