Escocismo de Bolivia

noviembre 9, 2016

INTELIGENCIA, RAZÓN Y CONCIENCIA

Introducción.-

De inicio estos tres conceptos o como muchos los definen, elementos metales del hombre, aparentan ser independientes uno del otro y muchas veces se considera erróneamente que interactúan de manera separada en la psique del ser humano y aparentemente se expresarían de manera aislada en sus actos y realidad cotidiana.

Si bien la generalidad de las personas o experiencias cotidianas que se tienen confirman ésta errónea apreciación de que la inteligencia, razón y conciencia pueden actuar de manera aislada o independiente, la incomprensión de su significado y utilidad reales han desviado y desestabilizado la comprensión de lo bueno, malo, lo justo e injusto, que son atributos de la conciencia como elemento principal y de mayor cuidado de los tres.

En los Grados del Simbolismo Masónico, se muestra al Masón el camino para identificar las herramientas que representan esa Inteligencia, Razón y Conciencia que deben ser utilizadas en nuestras vidas cotidianas, y me atrevería a decir, que esos tres elementos mentales del hombre, corresponden al Primer, Segundo y Tercer Grado, respectivamente, pudiendo de esta manera encontrar un mecanismo didáctico de comprensión de cómo interactúan los tres y la importancia de mantener esa secuencia evolutiva de que el primero lleva al segundo y que ambos llevan al tercero, es decir, la comprensión de la inteligencia nos llevará a la razón y entre ambas a una expresión efectiva de nuestra conciencia.

Sin embargo, ésta comprensión de los tres elementos que se incita en el simbolismo, muchas veces no llega a tener un resultado efectivo en la mayoría de los que alcanzan la Maestría y por lo general resulta más superficial o físico, quizá por haber pasado fugazmente los primeros grados o simplemente porque llegando a la Maestría uno se siente limitado de profundizar en el ámbito filosófico esos conocimientos para seguir avanzando en el camino del perfeccionamiento, porque en esa instancia ya no hay un Compañero o Maestro que nos guíe como estábamos acostumbrados en los primeros Grados, haciendo que el Maestro de verdad se sienta perdido entre la Escuadra y el Compás, alegoría que simboliza la necesidad de querer avanzar en el plano espiritual y para ello requerir de la guía que de alguna manera no la encontramos en el Tercer Grado.

Aquí es donde empieza el Cuarto Grado de M:.S:., en encontrar el guía que necesitamos para continuar nuestro paso hacia el plano espiritual mediante una preparación filosófica más profunda de la que superficialmente vimos en el simbolismo; guía que como veremos, resulta ser uno de los elementos motivo de la presente balaustrada y que resulta no estar fuera, sino dentro de nosotros mismos.

Desarrollo.-

Para una comprensión del tema objeto de análisis, puntualizaremos el significado de cada uno de los tres elementos y en función a ello estructurar su intrepretación efectiva en nuestro Grado.

Es así que, la Inteligencia es considerada como la capacidad de pensar, entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define la Inteligencia, entre otras acepciones, como la “capacidad para entender o comprender” y como la “capacidad para resolver problemas”. Desde un punto de vista científico se podría definir como la capacidad de adquirir aptitudes físicamente reales; y así sucesivamente se han expuesto diversas definicines de Inteligencia, algunas relacionadas a meras funciones mentales o capacidad de recibir información, otras sólo como la capacidad para almacenar memoria y también describiendo o desarrollando diversos tipos de inteligencia, como la emocional, artificial, etc..[

Tal diversidad indica el carácter complejo de la inteligencia, la cual sólo puede ser descrita parcialmente mediante enumeración de procesos o atributos que, al ser tan variados, hacen inviable una definición única y delimitada.

Por ejemplo, Goleman (científico alemán), considera que la inteligencia emocional puede organizarse en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y manejar las relaciones. Goleman enseña que tener inteligencia emocional es la capacidad que el ser humano tiene para decir las cosas en el momento correcto, de la manera correcta, con la intensidad correcta y en el lugar correcto a las personas correctas.

De toda esta gama de definiciones de la inteligencia, me atrevo a resumir que la misma representa la facultad o habilidad del ser humano de darse cuenta del aspecto o elementos exteriores, alegóricamente ver o comprender la Figura física de las cosas. En este sentido, se puede considerar que la inteligencia sería la puerta de inicio para la interacción de los tres elementos motivo de la presente balaustrada, mediante la cual empezamos a comprender o conocer nuestro entorno.

El psicoanálisis considera a la inteligencia como el medio o instrumento de acción de la conciencia y nuestra Liturgia del Grado IV, la representa con el triángulo dorado puesto sobre el Altar y específicamente la identifica con la Llave del Entendimiento única herramienta que puede abrir el ingreso al Sancta Sanctorum, en este caso, a nuestra Conciencia.

Pero la inteligencia para alcanzar su plenitud, no vale por sí misma, porque no es suficiente “darse cuenta” del entorno, sino que requiere de análisis, cuestionamientos, en resumen, entender el fondo de las cosas, que son motivo del siguiente elemento: Razón.

La Razón es considerada como la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción entre ellos y así inducir o deducir otros distintos de los que ya conoce. Así, la razón humana, más que descubrir certezas tiene la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas.

En este sentido, luego de la comprensión inteligible del entorno, por intermedio del primer elemento (inteligencia), se hace necesario el cuestionamiento o análisis, es decir, el razonar sobre el entorno, como puente previo a la conciencia. La razón también ha sido puntualizada en diversos procesos, pero de una manera más específica que las otras; en este caso los procesos de Razonamiento Abductivo, Deductivo e Inductivo, que se constituyen en procedimientos de implementación de la Razón sobre la comprensión inteligible de las cosas, previas a la conciencia. Es darse cuenta de los conceptos y cuestionarlos, antes de la comprensión conciencial de las cosas, que se refiere al último y más importante de los elementos en estudio: Conciencia.

El Sancta Sanctorum, el Yo Interior, nuestro guía que debe sacarnos del espacio perdido entre la escuadra y el compás, la parte esencial del Grado IV, NUESTRO Maestro Secreto, es nuestra CONCIENCIA, está definida como la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, lo justo e injusto, aplicando las virtudes morales y sociales que las tenemos arraigadas desde nuestra formación, en la conciencia primigenia, CONCIENCIA, elemento que representa nuestra conexión con el Espíritu del TODO, con el Universo, con el G:. A:. D:. U:.

En el estudio científico de la Conciencia, se la ha dividido en cuatro estados graduales de conciencia: a) La conciencia Individual, que representa al instinto de Supervivencia, relacionado con la Inteligencia Pre consciente; b) La Conciencia Social, que se refiere a la preocupación por el entorno, relacionado con la Inteligencia Social; c) La Conciencia Temporal, que se refiere a la conciencia del medio en función al tiempo, es decir, lo que es bueno o malo para el futuro, relacionada con la Inteligencia Racional y; d) La Conciencia Emocional, relacionada con la Inteligencia Emocional, que se refiere a la forma de actuar de uno mismo y su efecto en el entorno, es la conciencia que lleva el sentimiento creativo, atribuido a la mayoría de los genios de la humanidad.

Se ha distinguido de la conciencia su sentido cotidiano o de ejecución usual que se emplea sólo con la aplicación de la inteligencia y su sentido meditado o filosófico, que representa el subconsciente, cuyo alcance requiere de la implementación de la inteligencia y la razón previos (Triángulo Dorado sobre el Altar), para ingresar al conocimiento de lo profundo, de nuestro Maestro Secreto, la verdadera conciencia (El Sancta Sanctorum). El Psicoanálisis de Sigmund Freud, estableció que el descubrimiento del inconsciente es la forma del autodecubrimiento y tiene efecto curativo para reparar las desviaciones de nuestros actos, desde el enderezamiento de nuestra conciencia pura, primigenia conectada con el espìritu del Todo, nuestra esencia.

Conclusiones.-

La conciencia es la parte esencial de estudio en los Grados Filosóficos y se constituye en el M:.S:., que tenemos dentro y debemos descubrirlo. Pero este trabajo nunca llegará a ser alcanzado, ni se asomará en su efectividad de transformación del hombre hacia la perfectibilidad, si es que no utilizamos la Inteligencia y la Razón para descubrirlo.

Considero que el Maestro se pierde en la Escuadra y el Compás, cuando deja de sentirse guiado; que al haber alcanzado la cúspide del Simbolismo, no se da cuenta que su siguiente Maestro está dentro de sí mismo, no en ninguna otra persona o H:. “mayor”, no en libros más complejos ni en nada exterior, sino en sí mismo, en el descubrimiento del Yo Interior, el descubrimiento de uno mismo, en el autoconocimiento. Encontramos ahí el guía que nos sacará de especio perdido entre la escuadra y el compás, en aquella vos misteriosa que nos orienta sobre lo bueno, malo, lo justo o lo injusto, aquel juzgador al que no podemos engañar.

La inteligencia y la razón, que por el presente estudio puedo compararlas con el Primer y Segundo Grado del Simbolismo, no sirven de nada si actúan de manera aislada y no solo nos dejarán librados a los instintos y vicisitudes, sino que jamás podremos tomar conciencia de nosotros mismos.

Ese ingreso a nuestra conciencia que es la esencia y punto de conexión con el plano espiritual, nos llevará en este camino de perfección que corresponde a los Grados Complementarios, a conseguir la transformación de nosotros mismos y nuestro entorno. Una vez conectados a nuestra Conciencia con Inteligencia y Razón, podremos dominar la naturaleza y sentirnos parte del Espíritu del TODO.

Dante Alighieri – EUR

BIBLIOGRAFÍA:

  • ADOUM JORGE, El Maestro Secreto y Sus Misterios.
  • SIGMUND FREUD, Apuntes del Psicoanálisis
  • Liturgia del Grado IV
  • Diccionario
IVº, Portada
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