Escocismo de Bolivia

marzo 29, 2018

JUEVES SANTO

Los hechos narrados por los Evangelios Canónigos

La Semana Santa, la celebración más importante del cristianismo, empieza con la conmemoración de la entrada de Jesús a Jerusalén que, de acuerdo con los Evangelios Canónigos,  realizó para celebrar la Pascua Judía, el Pésaj una de las fiestas más importante del judaísmo en la que se celebra la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto. Una fiesta de 7 a 8 días  de ayuno y estricto ritual que tiene como momento central la cena conjunta o Seder del Pésaj.

Jesús se desplaza desde Betania a Jerusalén con sus apóstoles para celebrar con ellos esta importante fiesta del calendario hebreo. Ingresa a la ciudad montado en una borriquilla y es recibido apoteósicamente por el pueblo con los gritos de “Hosanna. Bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el Reino que llega de nuestro padre David” (Marcos 11, 1-11), “Bendito el que viene, el Rey, en nombre del Señor” (Lucas 19, 29-40), “Hosanna el Rey de Israel” (Juan 12, 12 – 19), “Hosanna al hijo de David” (Mateo 21, 1-10). [1]

Ya en Jerusalén se dirige al Templo y, expulsa de manera violenta a los mercaderes que vendían animales en el interior (Mateo 21, 12-17, Lucas 19, 45-46, Juan 2, 14-16 Marcos 11, 15-19)[2],  predica en el Templo durante varios días y lo hace de manera agresiva y desafiante a los Pontífices y Ancianos, miembros del Sanedrín, la Suprema instancia de preservación y aplicación de la Ley judía, compuesta por 71 miembros.

Al celebrar el Seder del Pésaj o Cena de Pascua, que constituía el momento más importante de esta fiesta, Jesús comparte el pan y el vino y realiza el lavado de los pies de sus apóstoles (esto es narrado solo en Juan 13, 1-20). Luego de la cena, se dirige con sus apóstoles al Monte de los Olivos para orar. Allí será aprendido. Es de notar que en el momento de su aprensión los apóstoles no estaban desarmados. Mateo (26, 47-56) y Marcos (15, 20-32),  hablan de uno de los que estaba con Jesus que saca una espada, Lucas (23, 26-38) dice que los apóstoles le preguntan a Jesús si les dan con la espada. En Juan (19, 17-24) es Pedro quien saca la espada.

Preso, ya en la noche del jueves es conducido, en una maniobra organizada por el Sanedrín a un juicio religioso y civil con el propósito de que sea condenado a muerte. Según Mateo y Marcos, llevan a Jesús ante Caifás el Pontífice más importante del Sanedrín que le pregunta si es el Cristo y, ante su respuesta, lo acusa de blasfemar y señala que por ello Jesús es reo de muerte. Luego, siempre de acuerdo a Mateo y Marcos lo conducen ante el Procurador Poncio Pilato, autoridad romana, que le pregunta si es el rey de los judíos, Jesús responde “Tú lo dices” y guarda absoluto silencio. Pilato impresionado por su actitud, plantea liberar a Jesús o a Barrabás. Elijen Barrabás. Dicen que admirado por el silencio de Jesús, se lava las manos y manda azotarlo, colocándole una corona de espinas.

Lucas dice que Pilatos lo manda ante Herodes (lo cual es poco creíble pues Herodes ya estaba muerto para esta época), que lo viste de blanco (como se vestía a los locos) y lo devuelve a Pilatos. En Juan, primero lo llevan ante Anás suegro de Caifás al que Jesús responde ampliamente. Anás lo manda a Caifás y éste directamente a Pilatos ya que los judíos le dicen que ellos (el Sanedrin)  no pueden condenar a muerte a nadie. Habla amplia y largamente con Pilatos que incluso después de azotarlo sostiene un segundo y nuevo interrogatorio. Finalmente ha de ser crucificado.

Observaciones a los hechos narrados

Los evangelios narran hechos que ninguno de los evangelistas ha visto. Lo hacen únicamente recogiendo una tradición oral.[3] Por otra parte los originales de estos textos han desaparecido, por lo que son relatos que pueden haber sufrido muchas modificaciones y adecuaciones. Además, hay que tener en cuenta que los evangelistas escribieron para un determinado público con el propósito de convencerlos. Marcos, escribió sobre todo para los cristianos de origen pagano, Mateo para los judíos que esperan al Mesías, Lucas lo hizo para la comunidad cristiana formada por ex paganos y ex judíos y Juan se dirigió a los griegos. Llama la atención que los documentos romanos de la época no hacen referencia a lo narrado por los evangelistas.[4]

A mi entender, lo importante no es la discusión histórica de estos hechos que de por si presentan muchas diferencias importantes e incluso contradicciones, sino el de escudriñar el mensaje y el conocimiento extraordinarios que nos aportan desde los orígenes del tiempo. Para poder analizarlos en esta línea, es necesario introducirnos en el análisis esotérico.

La visión esotérica de Jesús

Para el esoterismo la verdadera explicación solo es posible con la mirada que con amor, voluntad y servicio siente más allá, oye más allá y ve más allá de las apariencias de los hechos. De esta manera es la Sabiduría más antigua del mundo que se constituye por encima de lo que aparece como normal y nos ayuda a evolucionar mostrándonos una nueva dimensión de la Realidad Esencial. Es una ciencia ancestral, sagrada, en tanto su fin es conducir a la Humanidad a su destino verdadero. Es un conocimiento que no se puede obtener por medio de los instrumentos y procedimientos tradicionales, sino a partir del desarrollo interior alcanzado. [5]

El Jesús que ingresa a Jerusalén, predica, es apresado, martirizado y muere, me da la impresión que durante ese tiempo introduce en el mundo una vibración extraordinaria que transforma el Uno y el Todo. Una vibración que se repite cada año al conmemorar esos días de la Semana Santa desde hace dos mil años en el planeta.

Los hermetistas señalan que el mundo está regido por vibraciones. Todo vibra y que es posible cambiar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, tanto en la propia mente como en la mente de los demás, por medio del poder de la Voluntad y del ejemplo. El principio de vibración señalado en el Kybalión dice «Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.» Los Maestros emplean este principio para conquistar el mundo. «El que comprenda el principio vibratorio ha alcanzado el cetro del poder». El Maestro Jesús, con su ejemplo y voluntad introduce una nueva sintonía de vibraciones en el mundo desde hace más de dos mil años. Está en nosotros sentirlas e incorporarlas en lo profundo de nuestro Ser.

Las enseñanzas de la Semana Santa

En realidad, no importa tanto si la entrada de Jesús en Jerusalén fue como la narran los evangelistas canónigos, con un fuerte sentido desafiante tanto al poder religioso y romano, al hacerlo como un Rey en un territorio ocupado por las fuerzas poderosas del Imperio Romano y haciéndose dueño del Templo expulsando a los mercaderes. En el fondo se trata del ingreso del Maestro al Jerusalén espiritual que somos cada uno de nosotros. En estos 7 – 8 días, debemos concentrarnos en permitir que el Maestro entre en nuestro Interior para que sus enseñanzas nos ayuden a construir nuestra Alma en el camino al re-encuentro con el Espíritu Superior del que venimos. Esto es que el Maestro debe llegar a Nuestra Jerusalén para celebrar una fiesta de renovación que, como Masones, sabemos que siempre es de Muerte y Resurrección.

Y es un ingreso a nuestra Jerusalén como Rey y Señor, para expulsar del Templo a los mercaderes, esto es para expulsar de nuestros Templos aquellas fuerzas del mal que existen en nuestro interior y arrojarlas con fuerza pues dañan lo más sagrado que tenemos. Es el tiempo para enfrentar esas fuerzas del Mal. El Maestro Jesús nos aporta con su ejemplo y enseñanzas para avanzar victoriosos en ese camino.

Una vez que arrojó a los mercaderes, predicó en el Templo y fuera de él durante tres días. Esto nos enseña que el conocimiento de la ciencia, pero sobre todo de la Ciencia del Espíritu es necesario y fundamental para caminar por la senda correcta hacia nuestro destino real. Que esos conocimientos y la preparación del Alma son fundamentales para pasar el trago amargo de la Muerte y lograr Resucitar. Que hay momentos de debilidad, en los que quisiéramos pedir no beber el cáliz amargo, pero que no debemos abandonar el camino.

Son días en que el Maestro nos muestra que hay poderes que enfrentar tanto internos, de nuestro propio YO como EXTERNOS, del mundo que nos rodea: odios, deseos de venganza, persecuciones, injusticias, confabulaciones y que debemos persistir en nuestra victoria sobre ellos, que allí radica la Resurrección y la Verdadera Vida.

Que así como fue a orar a Getsemaní, el camino que debemos seguir es el de la meditación interior, la búsqueda del encuentro con nosotros mismos y con Dios en lo profundo de nuestro interior y en la permanente vuelta al encuentro fraterno con los otros en el mundo que muestra la Cruz, el del encuentro del Aquí y el Ahora. En la humildad que nos muestra lavando los pies de sus apóstoles, en la tolerancia que muestra con sus apóstoles que lo acompañan pero se duermen, e incluso con quienes lo niegan y hasta traicionan. Que el camino es el de compartir fraternalmente como lo hace con el Pan y el Vino.

Como vemos Queridos Hermanos estamos en unos días que no son solo de una fiesta religiosa católica sino fundamentalmente para nosotros como masones de una conmemoración del extraordinario valor de las enseñanzas fundamentales del Maestro que con su prédica y ejemplo nos muestra el camino para vivir la Vida y trascenderla en este Viaje al encuentro con el Espíritu Eterno.

Cab:. Gustavo Deheza De Ugarte 18°

Campamento de Cochabamba, 29 de Marzo de 2018 (e:.v:.).

[1] La entrada de Jesús en Jerusalén es misteriosa: Mateo y Marcos relatan que los preparativos se hicieron una semana antes de la Pascua en Betania. Allí una mujer que se conoce como María de Betania y que al parecer era Magdalena, rompió un frasco de alabastro y derramó su contenido de perfume sobre la cabeza de Jesús. Así era la unción que se hacía a los reyes antes de coronarlos. Se buscó una bestia de carga para que Jesús entrara montado a Jerusalén. Durante siglos los reyes de la estirpe de David fueron coronados montados a lomo de un asno. Mariano Vazquez Alonso. Jesús y el enigma de los templarios. P. 73 y 74

[2] La expulsión de los vendedores es un episodio extraño y muestra un Jesús violento e intolerante. ¿Por qué estaban aquellos vendedores en el Templo? Porque cuando un judío quería ofrecer sacrificios a Dios, no podía llevar un animal cualquiera, debía ser sin defectos, ni impurezas, ni manchas. Y un animal así era difícil de encontrar. Además muchos judíos llegaban a Jerusalén de lejos y no les era fácil venir cargando un animal. Entonces los vendedores del Templo les ahorraban el trabajo a la vez que les garantizaban la pureza del animal. Era un comercio religioso tolerado por los sacerdotes que percibían una parte de las ganancias. Se realizaba en el exterior del Templo, llamado atrio de los gentiles o de los paganos. ¿Por qué se molestó Jesús?  Aparentemente protegía la pureza del Templo, pero la verdad que a Jesús no le preocupó mucho la pureza del Templo, jamás en los Evangelios vemos eso.
Cada evangelista narra el hecho de manera distinta. Marcos, que escribe para los cristianos de origen pagano, simboliza con ello que Jesús quería que el atrio de los gentiles sea considerado también Templo Sagrado. Mateo que escribe para los judíos que esperan al Mesías, Jesús al expulsar a los vendedores es el Mesías porque de acuerdo a la tradición judía el Mesías llegaría para purificar el Templo. Lucas, que escribe para la comunidad cristiana formada por ex paganos y ex judíos, que está en crisis y que amenaza con dividirse,  es también que el Templo es uno para ambos. Para Juan la intensión de Jesús es eliminar el Templo y reemplazarlo por Él.

[3] De todos los Evangelios, el de Marcos es posiblemente el más antiguo, escrito entre los años 60 y 70 d. C. El de Mateo se escribe entre los años 70 y 80 d. C., el de Lucas, alrededor del año 85 d. C.; y el de Juan alrededor del año 100 d. C. Luego ninguno vivió los acontecimientos de la vida de Jesús, y se basan en una tradición oral o en una reconstrucción mistificada, en la que se añaden acontecimientos de leyendas muy antiguas. Estos evangelios no formaron parte del Nuevo Testamento hasta el año 367 d. C., cuando el obispo Anastasio de Alejandría decide que textos incluir en el Nuevo Testamento. Lamentablemente no se dispone de los textos originales, lo que puede hacer sospechar que pudieron ser  reformados y retocados. Blashke, Jorge. “Jesucristo o la Historia Falsificada”. Barcelona, Robinbook, 2005 p.17 y 18

[4] Es difícil encontrar una referencia a Jesús en los historiadores romanos del S I y II. Alguno se refiere de pasada, por ej. Josefo nacido en Jerusalén en el año 37 o 38. Los manuscritos que se poseen de sus obras son del s. IX y XII; solo en uno de ellos menciona a Jesús en un pasaje sin mucha importancia. Tácito que vivió en los años 55 y también se refiere de pasada en su obra Anales e Historia, pero los textos que se poseen de sus obras son del s. IX y posteriores, incompletos y probablemente manipulados. Mariano Vazquez Alonso. Jesús y el enigma de los templarios p. 26 y 28. Los romanos no registran nada sobre su juicio y crucifixión. Blashke, Jorge. “Jesucristo o la Historia Falsificada”. Barcelona, Robinbook, 2005

[5] Para el esoterismo la verdadera explicación solo es posible por la mirada de aquel que con amor, voluntad y servicio siente más allá, oye más allá y mira más allá. No hemos enseñado a nuestro ser lo que hay detrás de sentir, oír y ver. Nuestro cuerpo es solo un vehículo.  Los cinco sentidos y el intelecto no son suficientes herramientas para investigar y descubrir la “Verdad”, “El Espíritu” que está detrás de las apariencias. El Esoterismo es la Sabiduría más antigua del mundo. Conciencia y comprensión por encima de lo normal. Nos ayuda a evolucionar mostrándonos una nueva dimensión de la Realidad Esencial. Es una ciencia ancestral, sagrada (en tanto su fin es conducir a la Humanidad a su destino verdadero), oculta (en tanto estudia las cosas escondidas). Según Helena Blavapsky, “no es otra cosa sino el estudio de la mente divina en la naturaleza”. Redondo Segura, Francisco. La luz diamantina. Curso esotérico. Fotocopia págs. 5 a 21. El Esoterismo es el conjunto de enseñanzas sobre las cosas escondidas a los sentidos y que produce un conocimiento con el fin de conducir a la Humanidad a su destino verdadero. Es un conocimiento que no se puede obtener por medio de los instrumentos y procedimientos tradicionales, sino a partir del desarrollo interior alcanzado. Esoterismo. Síntesis de la divina sabiduría. La eterna realidad de las cosas. Trata de desarrollar hombres mejores con un elevado desarrollo de conciencia. Su finalidad no es hacer al individuo rico en posesiones externas, sino en conciencia o realizaciones internas. Vivir sano y correcto, vivir la felicidad. Para adquirirlo necesitamos prepararnos internamente, despojarnos de egoísmos, purificación. El conocimiento esotérico se adquiere para servir al mundo. Se lo adquiere por etapas, es un proceso. Primer paso, saber discernir lo importante de lo que no lo es, lo útil de lo inútil, lo imprescindible de lo superfluo. Zaniah. Guia para el estudio del conocimiento esotérico. Bs. As. Kier. Cap. 1 Nuestra génesis es una génesis de retorno. Schwaller de Lubicz. Esoterismo y simbolismo. Cap.3

XVIIIº
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